La enfermedad de Peyronie provoca una curvatura anormal del pene, acompañada en muchos casos de dolor, rigidez y disfunción eréctil, afectando significativamente la salud y la calidad de vida de los pacientes. Esta patología suele evolucionar en dos fases:
- Fase aguda: dolor e incurvación progresiva del pene.
- Fase crónica: dolor desaparecido, curvatura establecida y presencia de una placa fibrótica que puede calcificarse.
Estas alteraciones pueden dificultar o incluso impedir las relaciones sexuales, afectando emocional y físicamente al paciente.
Entre las soluciones para la enfermedad de Peyronie, la terapia de tracción peneana ha demostrado ser una alternativa segura y eficaz, no invasiva y bien tolerada por los pacientes.



