Los tratamientos orales para la enfermedad de Peyronie han sido objeto de debate durante años. Aunque no existen estudios clínicos a gran escala que confirmen su eficacia de forma concluyente, sí hay evidencias preliminares que respaldan el uso de algunos fármacos que podrían ayudar a reducir la fibrosis, mejorar la curvatura y aliviar el dolor.



